DEPRESIÓN

Elaborado por: Dra. Christine Tabush
Regente Curridabat

 

La palabra depresión;  que proviene del latín “DEPRESSIO”, significa “opresión”, “abatimiento”, o “encogimiento”, se define como un trastorno en el estado de ánimo, en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira, y/o frustración interfieren con las actividades de la vida diaria durante un período de tiempo prolongado.

 

CAUSAS DE LA DEPRESIÓN
No existe una causa única conocida de la depresión. Más bien, ésta parece ser el resultado de una combinación de factores genéticos, bioquímicos, ambientales y psicológicos.
Las investigaciones indican que las enfermedades depresivas son trastornos del cerebro. Las tecnologías para obtener imágenes del cerebro, tales como las imágenes por resonancia magnética, han demostrado que el cerebro de las personas con depresión luce diferente del de quienes no la padecen. Las áreas del cerebro responsables de la regulación del ánimo, pensamiento, apetito, y comportamiento parecen no funcionar con normalidad. Además, hay importantes neurotransmisores , sustancias químicas que las células del cerebro utilizan para comunicarse, que parecen no estar en equilibrio.  Entre los neurotransmisores más estudiados se encuentran la noradrenalina, serotonina y dopamina.

SÍNTOMAS DE LA DEPRESIÓN
Los síntomas más comunes de la depresión incluyen:
Estado de ánimo irritable
Pérdida de placer en las actividades habituales
Dificultad para conciliar el sueno o excesos de sueno
Cansancio y falta de energía
Dificultad para concentrarse
Inactividad y retraimiento de las actividades cotidianas
Sentimientos de desesperanza y abandono
Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio
Comer excesivamente o falta de apetito
Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, o problemas digestivos que no se alivian ni con tratamiento
Disminución del apetito sexual.

¿CÓMO SE DETECTA Y SE TRATA LA DEPRESIÓN?
La depresión, aun en los casos más graves, es un trastorno altamente tratable. Al igual que con muchas enfermedades, mientras más pronto pueda iniciar el tratamiento, más efectivo es y las probabilidades de prevenir una repetición son mayores.
El primer paso para obtener el tratamiento adecuado es visitar a un médico. Ciertos medicamentos y condiciones médicas, tales como virus o trastornos de tiroides, pueden provocar los mismos síntomas que la depresión. Un médico puede descartar estas posibilidades realizando de un examen físico, una entrevista, y pruebas de laboratorio. Si el médico puede descartar a una condición médica como la causa, él o ella debe llevar a cabo una evaluación psicológica o referir al paciente a un profesional de la salud mental.
El médico o profesional de la salud mental llevará acabo una evaluación diagnóstica completa que incluye conversar con el paciente sobre cualquier antecedente familiar de depresión y obtener todos los antecedentes de los síntomas. Una vez diagnosticada, una persona con depresión puede ser tratada con varios métodos. Los tratamientos más comunes son la medicación y la psicoterapia.

Medicamentos
Los antidepresivos normalizan los niveles cerebrales de los neurotransmisores, principalmente la serotonina, dopamina y noradrenalina.
Existen diferentes tipos de medicamentos antidepresivos; los más comunes son:
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina:. Son los más utilizados. Entre ellos se encuentran la fluoxetina (Prozac), el citalopram (Cipramil), la sertralina (Altruline), escitalopram ( Lexapro ), paroxetina ( Paxil ) y varios otros.

Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina: Son similares a los anteriores e incluyen la normalización de los niveles de la noradrenalina. Dentro de estos se encuentran la venlafaxina (Effexor) , la duloxetina (Cymbalta) y la desvenlafaxina ( Pristiq ).

Inhibidores de la monoamino oxidasa: Fueron los primeros antidepresivos existentes en el mercado y actualmente su uso es escaso.

Antidepresivos Tricíclicos: Llamados así por su estructura química que incluye una cadena de tres anillos. Los más utilizados son imipramina ( Tofranil) y la amitriptilina ( Tryptanol ).
Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina son más populares que los antidepresivos más antiguos, como los tricíclicos y los inhibidores de la monoamino oxidasa, porque tienden a tener menos efectos secundarios. No obstante, los medicamentos pueden tener distintos efectos en las personas, no existe una única propuesta cuando se trata de medicamentos. Por lo tanto, los antidepresivos tricíclicos o los inhibidores de la monoamino oxidasa pueden ser la mejor opción para ciertas personas.

Con cualquier clase de antidepresivo, los pacientes deben tomarlo durante al menos tres a cuatro semanas antes de poder experimentar un efecto terapéutico completo. Deben continuar durante el tiempo indicado por su médico, aún si se siente mejor, para de esta manera evitar una recaída de la depresión. Los medicamentos únicamente deben interrumpirse bajo supervisión médica. Algunas medicinas deben dejarse de tomar gradualmente a fin de darle al organismo tiempo para ajustarse. Aunque los antidepresivos  no son adictivos, el dejar de tomarlo repentinamente puede provocar síndrome de abstinencia o una recaída. Algunas personas, tales como aquellas que sufren depresión crónica o recurrente, pueden necesitar medicamentos por tiempo indefinido. 
Es importante recalcar que si un tipo de antidepresivo no funciona, el paciente debe estar dispuesto a probar otro y no desesperarse.  Puede suceder que necesite cambios en el tipo de antidepresivo y en la dosificación.
Algunas veces se utilizan ansiolíticos u otros medicamentos en combinación con un antidepresivo, especialmente si el paciente padece un trastorno mental o físico coexistente. Sin embargo, estos otros medicamentos son efectivos contra la depresión si se toman solos y ambos deben tomarse solamente bajo estrecha supervisión médica.

Psicoterapia

Varios tipos de psicoterapia  pueden ser una herramienta útil para  las personas con depresión.
Algunos tratamientos son de corto plazo (10 a 20 semanas) y otros son de largo plazo, según las necesidades del individuo. Existen dos tipos principales de psicoterapia, la terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal, las cuáles han probado ser efectivas en el tratamiento de la depresión. Al enseñar nuevas maneras de pensar y de comportarse, la terapia cognitivo-conductual ayuda a las personas a cambiar sus estilos negativos de pensamiento y de comportamiento que pueden contribuir a su depresión. La terapia interpersonal ayuda a las personas a entender y resolver relaciones personales problemáticas que pueden causar o empeorar su depresión.
La psicoterapia puede ser la mejor opción para tratar la depresión leve a moderada. Sin embargo, para casos graves de depresión o para ciertas personas, la psicoterapia puede no ser suficiente.  Una adecuada combinación de medicamentos y psicoterapia pueden ser la opción más efectiva para combatir la depresión.

Referencias

  1. American Psychiatric Association.  Practice Guidelines For the Treatment of Patients with Major Depressive Disorder. Second Edition,  Sept 2007.
  2. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (October 1, 2010). "Current Depression Among Adults—United States, 2006 and 2008 MMWR Morb Mortal Wkly Rep . PMID 20881934
  3. Hall, Victoria.  Depresión: Fisiopatología y Tratamiento.  UCIMED, 2003
  4. Aronson SC, Ayres VE.  Depresión: A Treatment Algorithm for the Family Physician.  Hospital Physician, 2000

 

 

 

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